Pesca a mosca en Pirineos. Carta de Francisco B.
Queridos amigos Iván y Agustín (también al resto de guías y monitores) permitidme por medio de estas líneas agradeceros el trato que he recibido en las tres ocasiones en las que he sido vuestro huésped, en el Lodge de pesca a mosca de Canfranc.
Durante los maravillosos días en los que pude disfrutar de la naturaleza y de sus truchas salvajes, con vuestra compañía y atenciones, me sentí tan feliz que se pasaron en un suspiro. Sin duda por eso volví y estaré de nuevo con vosotros.
Todos y cada uno de los momentos vividos con Salvelinus, son recordados por mí con verdadero cariño, pero recuerdo la mañana con el guía de pesca Iván en el río Ara con la nieve en las alturas, y las pequeñas truchas tan valientes y vivas, saltando al soltarlas y atacando la mosca casi enseguida?
La tarde con el guía de pesca Agustín, en un Ara más crecido, encañonado y bravo, como las truchas que soltamos, fue especial. Recuerdo cada momento, gracias Agus.
Sin duda las cosas salieron tan bien, porque nos acompañaba otro pescador y excelente persona D. Marinus Heer, de cuya amistad me siento muy honrado, con el compartí durante aquella jornada los amigos guias de pesca.
Agus, recuerdo el día que me llevaste a pescar salvelinos. Todo fue tan diferente, la marcha por el monte, la forma de pescar. Y el río, ese pequeño río que parecía colgado del pico de la montaña, cayendo nervioso y espumeante por un cauce estrecho y tortuoso.
Son inolvidables los preciosos paisajes de los cotos, así como las grandes truchas del Gállego.
Como aragonés que soy, amo mi tierra, pero os doy las gracias por haberme enseñado lugares que no conocía, aunque había estado antes en ellos.
Recibid un fuerte abrazo
Francisco B.
Alicante
Jornadas guiadas de pesca 2004