APRENDE EN LAS MEJORES CONDICIONES
Las diferentes disciplinas que engloba la pesca a mosca implican un aprendizaje metódico y ordenado de conocimientos teóricos que posteriormente tenemos que ser capaces de aplicarlos al río y lo más importante deben de ser aplicables al río.
Estamos acostumbrados a ver obviada esta premisa fundamental en el aprendizaje de pesca a mosca y en demasiadas ocasiones nos invita a pensar que la pesca a mosca no es posible instruirla sin recibir una avalancha de cuestiones técnicas imposibles de entender e inimaginables de aplicar.
Para no perdernos por las nubes en alguna de las disciplinas sin ser capaces aún de sacar truchas del río o en el otro extremo, para no quedar limitado por los vicios graves adquiridos al obtener algunos resultados sin tener en cuenta la técnica, lo más recomendable es ponerse en manos de un buen instructor que nos ofrezca unas garantías de aprendizaje y que nos garantice que lo que instruye es aplicable al río y con resultados.
Por todos es conocido en otros campos de enseñanza que no es mejor profesor el que más sabe sino el que sabe enseñarlo y eso, una vez más no es un patrón fijo a aplicar alumno tras alumno sino que es una habilidad que debe ser trabajada por el instructor a base de atención, empeño, seriedad, perseverancia y convencimiento de que el alumno que tiene en sus manos va a aprender la materia en cuestión.
Para ser un buen instructor no es necesario exhibir que uno es capaz de hacer un lance de 30 metros con tres falsos lances, o montar una mosca en menos de 30 segundos, o ni tan siquiera ser capaz de sacar 10 truchas en una misma badina con el río aparentemente muerto y en menos de 30 minutos?.un buen instructor, en primer lugar debe ser una buena persona predispuesta totalmente a ayudar a las personas con las que comparte el curso, entregada a ellos, convencida de su método de enseñanza y que sabiendo identificar las debilidades de sus alumnos es capaz de transmitir de una forma amena y práctica los conocimientos exactos para ese alumno y ese momento, fruto de sus años de experiencia unida a una profunda reflexión.
La experiencia enseñando es un grado muy importante y recalco experiencia enseñando a alumnos que han cursado un determinado programa formativo y no experiencia exhibiendo a grupos de asistentes, dos conceptos muy diferentes en torno a la docencia que si son confundidos nos llevaran al fracaso y a la no satisfacción de nuestros alumnos.
Llegado este punto, una vez más la motivación de nuestros alumnos es clave. Vamos a poner un ejemplo que ilustre el concepto de enseñanza que nos gustaría que fuera difundido en otras personas que se dedican de una u otra manera a este mundo de la docencia de la pesca a mosca en España en cualquiera de sus disciplinas. Las ganas que tenga un alumno de aprender en un curso, varían mucho en función de cómo se desarrolle la labor docente del instructor. Sin duda el alumno viene con unas determinadas ganas y predisposición a aprender pero pueden ser potenciadas o melladas considerablemente conforme avance el programa del curso en cuestión.
El alumno puede llegar a sentir que el jamás llegará a ser un buen pescador por un exceso de exhibición o por no adecuar las exhibiciones al momento, por parte del instructor demostrando su superioridad. Demostrar al alumno lo imposible que le va a resultar llegar a poner la mosca delicadamente a 25 metros cuando aún no es capaz de aplicar correctamente el concepto de carga y descarga es un craso error cuando, en primer lugar, en función del tipo de aguas que vaya a pescar a lo largo de su vida, quizás nunca necesite un lance de ese tipo por lo que aunque nunca llegue a presentar así su mosca a esa distancia puede ser un buen pescador.
En esos momentos, lo que en la Escuela de pesca a Mosca SALVELINUS entendemos que debería hacer un buen instructor es, con una actitud totalmente abierta, tomar el brazo del alumno o dejar que tome el brazo del instructor y hacerle sentir lo que en ese preciso momento necesita sentir en el golpe de lance. De esta manera algún día se atreverá a afrontar algunos tipos de aguas que requieran de esa técnica y será el momento de hacerle sentir como conseguirlo.
En la Escuela de pesca SALVELINUS consideramos que esta actitud de los instructores con sus alumnos, es tan importante como su aptitud en la materia y que una sin la otra carecen de sentido en el campo de la docencia.
EN SALVELINUS TRABAJAMOS 12 MESES AL AÑO PARA EL PESCADOR MAS EXIGENTE, PORQUE TUS ILUSIONES SON LO MÁS IMPORTANTE, NOSOTROS NOS ENCARGAMOS DE FACILITARTE QUE SE HAGAN REALIDAD.
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